Posteado por: chostes | 26/02/2011

Una entrevista de trabajo a la italiana

Desde que empecé a escribir el blog, he intentado siempre contar cosas sobre la ciudad, curiosidades, anécdotas generales para que la gente se haga una idea de como es vivir aquí, y las diferencias que hay con España. Hoy quiero cambiar un poco y escribir sobre una experiencia personal, que me ha parecido tan extraña y sorprendente que me siento en la obligación de contárosla. Hice la que ha sido, sin lugar a dudas, la entrevista de trabajo mas larga de mi vida, y las consecuencias de mi decisión, increíbles. Además, lo prometí contar en la entrada anterior, y lo prometido es deuda.

Una tarde de jueves, recibí una llamada del responsable de mi contrata, preguntándome si me interesaba hacer una entrevista de trabajo a la mañana siguiente. Acepté encantado, y quedó en llamarme en poco tiempo para darme los datos del sitio. Estuve esperando hasta la hora de irme a dormir, así que me imaginé que ya me llamarían. En efecto, me llamaron la mañana siguiente, a las 10:00 de la mañana, pidiéndome por favor que fuera a la entrevista a las 11:00. Me dió la dirección, y al buscarla en el mapa, le dije que en una hora me era imposible ir, además con huega de metro incluída ese día. Después de varias llamadas, se ofrecieron a venirme a buscar a casa para llevarme a la entrevista, y luego de pagarme un taxi, para estar en la empresa a tiempo. 45 minutos de taxi despueś, sobre las 11:15, llegué por fín a mi destino: TELECOM.

Oficinas de Telecom en Roma

Oficinas de Telecom en Roma

Tras insistirme en que llegara a las 11:00, me hicieron esperar hasta las 12:00 para entrevistarme durante unos 15 minutos. Me dejaron en espera “10 minutos”, que se alargaron hasta las 13:00, cuando se me acercaron y me dijeron que me quedase a comer, porque hasta las 15:00 no podría hacer la siguiente prueba. Comí con poca hambre, por el tema de sus horarios para comer, pero al menos me invitaron.

Después, estuve esperando a que dieran las 15:00… y nadie apareció. Aburrido, llamé yo a las 15:30, y una persona terminó llevándome a otra pequeña charla a las 16:00. Entre las 16:00 y las 18:00, hice otras dos pequeñas charlas de 10 minutos cada una. El resto de tiempo, casi dos horas, fue otra vez de espera. Acabé saliendo de las oficinas de TELECOM a las 18:00. En total estuve 7 horas para hacer una entrevista de trabajo, durante las cuales, sólo 30 minutos fueron efectivos.

La vuelta a casa fue toda una odisea, ya que el complejo TELECOM está en las afueras de la ciudad, en mitad de la nada, y con sólo un autobús que pare por allí cerca. Tuve suerte con las esperas y cambios de autobús, y llegué a casa a las 19:40, una hora y 40 minutos de viaje. Pensando que el trabajo que me habían ofrecido era a turnos, para trabajar de noche, fines de semana, y que a partir de las 22:00 no hay autobuses para llegar hasta allí, decidí rechazar el trabajo.

A la entrevista en taxi

A la entrevista en taxi

A la mañana siguiente llamé a mi contrata, para contarles toda la odisea vivida el día anterior. Cuando les dije que no podía coger el trabajo por motivos de transporte fue cuando empezó lo realmente increíble. Me propusieron traerme el coche desde España, me propusieron que me apuntara a la autoescuela para sacarme el carnet de scooter y comprarme una, incluso de dejarme un coche para ir a trabajar cuando me tocara en horarios en los que no hay autobús. Pensando que Roma tiene uno de los peores tráficos que he visto nunca, y que nuestro barrio tiene parking de pago, me negué a todas estas proposiciones ridículas.

Durante toda la mañana de ese sábado, recibí llamadas de un total de cuatro personas, las cuatro intentando convencerme de que me comprara una moto para ir a trabajar, o de que me cogiera taxis por las noches. Fue una mañana realmente pesada, contándoles a todos la misma historia, que no pensaba coger un coche que no es mío en esta ciudad, ni comprarme una moto, ni traerme mi Megane a Roma. Creo que se enfadaron bastante, y terminaron poniéndose bastante tensos, pero no me arrepiento de haber rechazado ese trabajo, porque no era viable.

Desde que rechacé su oferta no me han vuelto a llamar, cosa que ya me esperaba. Pero bueno, no me importa mucho, sigo buscando trabajo por mi cuenta, de espaldas a la contrata.

Posteado por: chostes | 18/02/2011

A trabajar, en coche

Me vais a perdonar que no escriba muy a menudo, pero llevamos ya una semana sin Internet en casa. Aquí no nos dan un margen de 48 horas como nos suele decir Telefónica en casa no, aquí nos dan de plazo entre una y dos semanas para repararlo. Ya no me extraño de estas cosas, ni de las impuntualidades.

Bueno, a lo que iba. Hoy quería comentar que, desde hace veinte días que se me acabó el chollo del trabajo en el Ministero dello Sviluppo Economico (Ministerio de desarrolo económico), estoy buscando trabajo a través de Infojobs. Funciona igual que en España, solo que en italiano lógicamente. He tenido un poco de suerte de que me han llamado para hacer dos entrevistas, y para empresas bastante importante, una para HP y la otra para Telecom, la equivalente a nuestra Telefónica.

Pues bien, la entrevista de HP no fue muy lejos de casa, a unos 35-40 minutos entre metro y autobús. Un tiempo prudente para ir a trabajar. El problema vino al comenzar la entrevista, cuando su primera pregunta fue: “Viendo que eres español… ¿has traido tu coche a Roma?”. ¿Mi coche? ¿Mi queridísimo Megane? ¡¡¡Ni loco meto yo mi Megane por estas calles, donde todo el mundo va a lo loco sin respetar nada!!! Les tuve que decir obviamente que no, que me movía en transporte público, a lo que me respondieron que es que la sede de trabajo era en Pomezia, a unos 50km de Roma, hacia el suroeste. 50 kilómetros, ahí es nada. Debe ser como vivir en Madrid centro y que me digan de ir a trabajar todos los días a Aranjuez… sin metro ni cercanías.

Sin coche es difícil encontrar trabajo

Sin coche es difícil encontrar trabajo

La segunda entrevista vino poco después, nada más y nada menos que para Telecom. En el siguiente post comentaré como fue esa entrevista y en general el día completo, porque la desorganización que vi no la he visto en ninguna parte nunca. El caso es que aquí, la entrevista la hice directamente donde sería el puesto de trabajo. Un complejo, perdido de la mano de Dios, en mitad de la nada, a 1 hora y 40 minutos de reloj en transporte público, con un sólo autobús que deja de circular a las 22:00 de la noche, y siendo un trabajo que termina a las 23:00 de la noche. Una vez más, misión imposible. Me insistieron en que ellos me podían prestar un coche para ir a trabajar por la noche, pero que por el día seguiría teniendo que ir en autobús, a lo que me negué. Lo mas surrealista es que me propusieron la posibilidad de sacarme el carnet de moto y comprarme una pequeña scooter. Panda de locos.

Así que de momento sigo buscando trabajo, a la espera de encontrar algún sitio al que pueda ir en transporte público, sin necesidad de gastarme 3000 o 4000 euros en una moto.

Posteado por: chostes | 07/02/2011

Mas cosas de casa: los telefonillos

Bueno, despues de varias semanas sin poder sentarme delante del ordenador y del blog, parece que cuesta bastante escribir. Han sido un par de semanas bastante aburridas, por un lado Maria estudiando sin parar y yo por otro haciendo… nada, literalmente. No hemos hecho mucho, salvo salir a ver mas iglesias para preparar sus exámenes, hacer la compra… poca cosa. Menos mal que cada uno tiene su juego de llaves de casa para poder entrar y salir cuando queramos, y mientras ella estudia, yo voy y vengo a hacer los recados, a la espera de volver a encontrar trabajo.

Por este motivo, apenas me he fijado nunca en los telefonillos. Aquí no conocemos a nadie, por lo cual no vamos a ir a visitar a nadie, ni nadie nos va a venir a hacer una visita. Y menos mal, porque los telefonillos también son diferentes a como son en España. No me refiero a la forma o al funcionamiento, si no a la forma de etiquetar los botones. Así, en nuestro panel de la calle, hay 24 botones, numerados del 1 al 24 y cada uno con un nombre al lado. Lo gracioso es que, en nuestra casa, que somos 5, el nombre escrito no corresponde con ninguno de nosotros. Entonces ¿Cómo haces para ir a la casa correcta?

Telefonillos, todo un reto

Telefonillos, todo un reto

Aquí, cuando alguien le dice a una persona que venga a su casa, le dice el “número interno”, y como mucho, el nombre que aparece al lado del botón. Al llamar, la persona que contesta al telefonillo arriba, a la vez que le abre, le dice el piso al que tiene que subir. Porque como he repetido arriba, en la etiqueta no hay escrito ningún piso, ni ninguna letra de puerta, sólo un número y un nombre.

Ya me ha sucedido varias veces al entrar en nuestro portal, que había alguien esperando, y que cuando le han abierto la puerta, le han dicho a la vez “sesto piano, interno 18″, que vendría a significar “sube al sexto piso, es la puerta marcada con el número 18″. Muy cutre…

En mi opinión, sigo prefiriendo a como los marcamos en España, con un piso y una letra.

Posteado por: chostes | 04/02/2011

Desde el movil

Bueno, hoy solo estoy probando a escribir el blog desde la aplicacion del telefono movil, y parece que funciona, pero no es en absoluto comodo…

Posteado por: chostes | 27/01/2011

Cosas de casa: las ventanas

He perdido la costumbre que había cogido de escribir todos los días, pero es que desde hace unos días, el ordenador lo abarca María casi todo el tiempo, por la cosa de tener ya cerca los exámenes. Así que no me ha quedado otra que dedicarme a la consola. He pasado unos días muy entretenido jugando al “Day of the tentacle“, una aventura en la que se visitan el presente, pasado y futuro al mismo tiempo. Ha sido este juego el que me ha dado la inspiración para el post de hoy, y es que, en muchos aspectos, vivir en Roma es como viajar al pasado y vivir en el Siglo XIX.

A Roma no se le puede negar que tenga mucha historia, pero esa historia a veces puede pasar factura, como en el caso de que las calles sean estrechas, los edificios muy antiguos… Y como últimamente hemos estado en casa más tiempo de lo habitual, me he podido fijar más en pequeños detallitos, como en este caso, las ventanas. No es que sean muy diferentes a las de España, una ventana creo que es igual en todas partes. Lo que caracteriza a las de Roma, es que, aparte de ser muy altas, debido a la altura de las casas, es que por fuera, hacia la calle, son todas de madera. Madera. Como las del pueblo, pero en la capital del país.

Las ventanas, todas de madera
Las ventanas, todas de madera

Vistas desde fuera son muy bonitas, porque le dan al edificio un aire muy… no se como explicarlo, muy señorial. Mires el piso al que mires, ves ahi la ventana de madera, con sus pequeñas rendijas para que pase la luz. El problema de estas ventanas viene al verlas y “sufrirlas” desde dentro de la casa. Al ser de madera, se mojan y se hinchan, con lo cual luego no cierran del todo bien y chirrían, o simplemente se van pudriendo con el paso del tiempo.

Por dentro, detras de la estética clásica, cada casa ya tiene sus propias cristaleras, de aluminio de cualquier color, pero por fuera son todas idénticas. He llegado a pensar que tal vez los dueños de las casas las tengan que dejar así por ley, para no romper con la estética general de la ciudad, porque la verdad es que no hay una sola casa que las haya quitado.

 

 

Posteado por: chostes | 21/01/2011

Habitación individual y habitación doble

Parece que fue ayer cuando llegamos aquí a Roma, y ya llevamos algo más de cuatro meses. Cómo pasa el tiempo. Ya llevamos cuatro meses en “nuestra casa”, en “nuestra habitación”. Parece mentira, increible si pienso en lo mal que pasamos las dos primeras semanas. La casa no nos convencía y nos parábamos en cada farola para coger números de teléfono de habitaciones en pisos compartidos.

Desde España, en verano, estuvimos mirando por Internet muchas páginas de alquiler de pisos, pero encontrar una habitación para dos personas no fue fácil. Casi todos los anuncios eran de habitaciones individuales (para una sola persona) o como mucho lo que aquí se llama “posto letto”, que significa “cama en habitación compartida con otra persona”. Ninguna de las dos opciones nos venía bien, ya que somos dos y queríamos una habitación juntos, asi que tuvimos que olvidarnos de las individuales y alquilar una habitación doble, mas cara que las individuales como es lógico.

Qué ingenuos fuimos…

Habitación doble, timo doble

Habitación doble, timo doble

Alquilamos una habitación doble, pensando que al ser dos personas, no se nos permitiría quedarnos en una individual. Al llegar a Roma, esa idea cambió radicalmente. A los pocos días de estar en la casa, vimos que los demás compañeros estaban en habitaciones individuales, pero casi siempre tenían algun invitado. Amigos, novias, familiares… y no precisamente visitas cortas, si no de varios días, varias semanas, incluso meses completos. La novia de un compañero ya nos dijo el primer día: “el año pasado tambien estuvimos aquí con otros españoles”¿Estuvimos? ¿Es que acaso tu vives aqui? ¿Cómo lo haces, si la habitacion de tu novio es individual? La respuesta a todas estas preguntas es sencilla: echándole mucho morro.

Y es que, aunque sus habitaciones son individuales, no tienen problema en meter a vivir a más gente, sin pagar un céntimo de más, aunque el gasto que hagan sea lógicamente mucho mayor. Así, cuando hay que comprar lavaplatos, servilletas y demás cosas comunes, la habitación individual paga el precio de una persona, y la habitación doble (la nuestra) paga por dos personas. Aunque en la individual haya dos o hasta tres personas viviendo, el gasto lo reparten así. Esto que no parece mucho dinero, se hace más notable al pagar las facturas de la luz, agua, gas, internet y electricidad. Porque aunque haya viviendo ocho o nueve personas en casa, “oficialmente” sólamente somos cinco, así que la factura se divide entre cinco, viviendo el resto de amigos y familiares literalmente por la patilla. Haciendo gasto, consumiendo luz y agua como todos, pero sin pagar, porque pagan como habitación individual.

Ya hemos pensado alguna vez de cambiarnos a alguna otra casa, alquilando una habitación individual y entrando los dos a vivir, pero… no tenemos tanta cara dura ni tanto morro como ellos para hacer esas cosas.

Posteado por: chostes | 20/01/2011

Video: aparcar en Roma

Hoy no tenía pensado escribir nada, pero he visto este video en Youtube y me ha parecido divertido. Se puede ver un poco cómo son las calles de Roma y los coches, de los que ya hablé hace no mucho.

El coche que intenta aparcar es el Fiat Panda, del que se pueden ver pasar varios más por detrás. También se ven varios Smart, Opel Corsa, Ford Ka… Lo que me ha parecido extraño es que la moto sea tan grande, ya que son muchísimo más corrientes los ciclomotores.

También se puede ver que los coches que vienen por detras del Fiat Panda no parecen tener la menor intención de parar para dejar al conductor hacer la maniobra. No quiero extenderme mucho en esta entrada, ya que para la conducción caótica tengo pensado un post completo para más adelante.

Posteado por: chostes | 19/01/2011

Otro mito caído: el pepperoni

Hoy quiero volver al tema de la comida. La verdad, es un tema que me gusta bastante, ya que en España me consideraba un pequeño “cocinillas“, intentando prepararme mis propias cosas en vez de comprar cosas congeladas, o ya preparadas por mi madre (a la que doy gracias igualmente por dejarme preparada tanta comida cuando se va de viaje).

Bien, como sabréis los que visitáis mi blog asiduamente, he escrito con frecuencia sobre la comida italiana, en posts como el del orégano, el de la pasta, las pizzas… es comida muy sencilla, pero igualmente rica. Hoy quiero hablar del pepperoni, y es que desde el primer día que llegamos, aún no he encontrado ninguna pizza que lleve este ingrediente. Ni por el centro, ni en nuestro barrio, ni siquiera en la pizzería donde estuve trabajando unos pocos días.

 

Salsiccia picante, no pepperoni

Salsiccia picante, no pepperoni

Creo que al leer pepperoni, a todos se nos viene a la cabeza la misma idea: un tipo de chorizo bastante picante, y que suena a italiano una barbaridad. Pues bien, resulta que pepperoni como palabra, ni siquiera existe en italiano, sino que se escribe “peperone“, o “peperoni” en plural. Pero la cosa no acaba aquí, ya que no es ni mucho menos un embutido, si no… un pimiento. Sí, el peperone es pimiento. Del color que sea, rojo, verde, o amarillo, pero pimiento al fin y al cabo.

Entonces, ¿Por qué le llamamos pepperoni al ingrediente de la pizza? Los compañeros de piso nos han comentado que existe un embutido llamado “salsiccia piccante”, que es chorizo con pepe nero (pimienta negra), que le da el famoso punto picante, pero que en ningún caso se llama “pepperoni“. No quería quedarme aquí, sin llegar hasta el final del asunto, así que seguí buscando un poco más de información en Internet, y la Wikipedia me ha confirmado que el pepperoni viene del mal uso que le dieron los norteamericanos a la palabra peperone.

Así, con todo esto, que a nadie se le ocurra pedir en Italia una pizza de pepperoni pensando en el chorizo picante, o recibirá una deliciosa pizza de pimientos.

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Posteado por: chostes | 18/01/2011

Cuando el río sube

He tenido un poco “abandonado” el blog últimamente, y es que entre los varios viajes a España en diez días, entre que he estado un poco enfermo, y que en el trabajo las cosas no andan muy bien, apenas he tenido tiempo. Hoy que ya estoy algo mejor, voy a recuperar la costumbre de iros contando curiosidades de Roma, si no todos los días, al menos casi todos.

Hoy he estado revisando unas fotografías que hicimos hace un mes aproximadamente, después de que estuviera lloviendo cuatro o cinco días. Nos acercamos al río para ver la cantidad de agua que llevaba, ya que nos habían comentado que la diferencia de altura del río era impactante. El viaje no resultó en balde.

 

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Al llegar a la Isla Tiberina (Isola Tiberina), pudimos ver que la altura del río había subido cuatro o cinco metros, y eso que sólo había llovido de seguido durante cuatro o cinco días. Por suerte, los diques son bastante altos, a simple ojo parece que tengan diez o doce metros de altura, pero la verdad que ver bajar el agua con tanta fuerza, y ver también que los embarcaderos estaban todos cubiertos de agua fue una vision espectacular.

Como muestra para que lo comprobéis, os dejo dos fotos acompañando al post de hoy. La primera, de día, corresponde al cauce normal del río, donde se puede ver la plataforma de cemento sobre la que se extiende la isla. La segunda, ya de noche, es una foto tomada desde el mismo sitio, pero con el nivel del agua mucho más alto. No se ve la plataforma, ya que el nivel del agua está mucho más alto.

Posteado por: chostes | 10/01/2011

Los coches de Roma

El título del post de hoy no me gusta mucho, es demasiado… sencillo, pero viene a describir perfectamente de lo que quiero hablar. Es un tema que quería haber tratado hace ya bastante tiempo, pero siempre veía algun otro tema más interesante o más acorde con las fechas.

Al final me he decidido a hacerlo hoy, y tengo una muy buena razon: ayer, estuve esperando el autobús casi 50 minutos, con lo cual me dió tiempo a ver pasar cientos y cientos de coches. Pero tal vez os preguntéis ¿qué tienen de especial los coches para que le dedique un post? Pues el motivo es que son… muy pequeños.

Los coches, muy pequeños

Los coches, muy pequeños

Bueno, como iba contando, en la parada del autobus, saqué papel y boli y me puse a contar los coches que veía pasar. Ya había hecho esto alguna vez antes, pero nunca con tanto detalle como ayer. Y para la sorpresa de muchos lectores del blog, el coche que más veces vi pasar fue un Fiat Panda. Un coche pequeño, con muy pocos detalles. No tendría relevancia si no fuera por los demás coches que siguen en la lista. Smart, Fiat 500, Fiat 600, Renault Twingo, Volkswagen Lupo, Nissan Micra, Lancia Ypsilon, Seat Panda, Toyta IQ, Peugeot 107… Todos coches muy muy pequeños, y muchos de los cuales en España apenas se ven, ya sea porque son muy antiguos, por que no se fabrican o simplemente porque estamos acostumbrados a coches tipo monovolúmen, mucho más grandes.

Y es que aquí en Roma, las calles son muy estrechas, muy antiguas, y las plazas de aparcamiento también, por lo que es habitual ver a los conductores “colándose” entre carriles e inventándose huecos de aparcamiento, pero de esto hablaré en otro post, porque es un tema aparte. Incluso en los concursos de la televisión, en vez de regalar al ganador un gran coche como vemos en España, donde se regalan Audi, Volvo… aquí regalan Smart.

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